Laurel: propiedades, usos culinarios y cómo conservarlo
Todo sobre el laurel: propiedades digestivas, usos en guisos, sopas y lentejas, cómo conservarlo y por qué siempre hay que retirarlo antes de servir. Guía completa.
Ficha resumen
- Origen
- Mediterráneo
- Familia botanica
- Lauraceae
- Nombre cientifico
- Laurus nobilis
- Otros nombres
- bay leaf, bay laurel, laurier, alloro, louro
- Sabor
- Aromático, herbáceo, ligeramente amargo, notas de eucalipto y menta
- Intensidad
- media
Propiedades principales
Qué es el laurel
El laurel (Laurus nobilis) es un árbol perenne de la familia de las lauráceas, originario de la cuenca del Mediterráneo. Sus hojas — coriáceas, ovaladas, de color verde oscuro brillante — son una de las hierbas aromáticas más universales de la cocina europea y una presencia constante en despensas de todo el mundo. Pocas especias tienen la capacidad de aromatizar un plato con tanta elegancia y discreción como una simple hoja de laurel.
El árbol del laurel puede alcanzar entre 5 y 15 metros de altura en estado silvestre, aunque en jardines domésticos se cultiva frecuentemente como arbusto podado o incluso en maceta. Sus hojas contienen aceites esenciales ricos en cineol (eucaliptol), linalool y eugenol, compuestos responsables de su aroma característico: herbáceo, balsámico, con notas de eucalipto, menta y un fondo ligeramente amargo que aporta profundidad a cualquier preparación.
El laurel es originario del Mediterráneo oriental y se cultiva desde hace miles de años en toda la cuenca mediterránea. Hoy en día, los principales productores son Turquía (que domina el mercado mundial), Grecia, Albania, Italia, España y Portugal. En España, el laurel crece de forma espontánea en regiones húmedas del norte — Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco — y se cultiva en jardines y huertos de prácticamente todo el territorio peninsular.
Un dato fascinante sobre el laurel
En la antigua Grecia, las coronas de laurel se entregaban a los vencedores de los Juegos Olímpicos y los Juegos Píticos como símbolo de victoria, gloria y honor supremo. Apolo, dios de las artes, la música y la profecía, llevaba siempre una corona de laurel, según la mitología, en recuerdo de la ninfa Dafne, transformada en un árbol de laurel para escapar de su persecución. De esta tradición nacen palabras que usamos a diario: «laureado» (coronado con laurel, es decir, premiado), «bachiller» (del latín baccalaureatus, «coronado de bayas de laurel»), y la expresión «dormirse en los laureles», que alude a quien, tras una victoria, deja de esforzarse. El laurel ha sido, durante milenios, mucho más que una especia: ha sido un símbolo de excelencia humana.
Propiedades y beneficios del laurel
El laurel ha ocupado un lugar destacado en la medicina tradicional mediterránea desde la antigüedad. Los médicos griegos y romanos lo prescribían como digestivo, diurético y antiséptico, y su aceite esencial se ha utilizado durante siglos en remedios populares de toda Europa.
Propiedades digestivas
El laurel es, ante todo, una planta digestiva. Sus aceites esenciales — especialmente el cineol y el eugenol — estimulan la producción de jugos gástricos y enzimas digestivas, facilitando la digestión de comidas pesadas y ricas en grasas. La infusión de hojas de laurel (una o dos hojas en una taza de agua caliente durante diez minutos) es un remedio tradicional para la pesadez estomacal, la hinchazón y las digestiones lentas en toda la cuenca mediterránea. Este uso empírico está respaldado por estudios que han demostrado la actividad espasmolítica del laurel sobre la musculatura lisa del tracto gastrointestinal.
Efecto carminativo
El laurel ayuda a prevenir y aliviar la acumulación de gases en el tracto digestivo, lo que explica su uso tradicional en la cocción de legumbres. Añadir una hoja de laurel a las lentejas, los garbanzos o las judías no solo mejora el sabor: los aceites esenciales del laurel contribuyen a reducir la fermentación intestinal que producen las legumbres. Esta propiedad carminativa es una de las razones por las que el laurel es un ingrediente casi obligatorio en los platos de legumbres de la cocina española.
Propiedades antiinflamatorias
El laurel contiene compuestos con actividad antiinflamatoria demostrada en estudios de laboratorio, especialmente parthenolidos y lactonas sesquiterpénicas. Estas sustancias inhiben la producción de óxido nítrico y de citoquinas proinflamatorias, lo que podría explicar parcialmente el uso tradicional del aceite de laurel para aliviar dolores articulares, musculares y reumáticos en cataplasmas y ungüentos.
Propiedades antioxidantes
Las hojas de laurel contienen una variedad de compuestos antioxidantes, incluyendo flavonoides, taninos, ácido cafeico y vitamina A. Estos compuestos contribuyen a neutralizar los radicales libres y a proteger las células del estrés oxidativo. Varios estudios han identificado en el laurel una capacidad antioxidante significativa, comparable a la de algunas hierbas aromáticas más estudiadas como el romero o el orégano.
Propiedades antisépticas
Los aceites esenciales del laurel, especialmente el cineol y el eugenol, tienen propiedades antimicrobianas documentadas frente a diversas bacterias y hongos. En la medicina popular, las hojas de laurel se colocaban en los armarios y despensas para repeler insectos y prevenir el crecimiento de moho. Esta propiedad antiséptica también podría explicar parcialmente el uso histórico del laurel como conservante natural en escabeches, encurtidos y marinadas.
Control de la glucemia
Investigaciones publicadas en el Journal of Clinical Biochemistry and Nutrition han observado que el consumo regular de hojas de laurel (1-3 gramos al día durante 30 días) se asoció a reducciones significativas de los niveles de glucosa en sangre, colesterol total, LDL y triglicéridos en pacientes con diabetes tipo 2. Estos resultados son prometedores, pero se requieren estudios más amplios para confirmar estos efectos y establecer dosis terapéuticas.
Usos culinarios del laurel
El laurel es una de las hierbas aromáticas más versátiles de la cocina occidental. Su función principal es aromatizar preparaciones de cocción lenta: guisos, sopas, caldos, estofados, salsas y escabeches. A diferencia de muchas especias, el laurel no se consume directamente — la hoja se añade entera al principio de la cocción y se retira siempre antes de servir.
Regla fundamental: retirar antes de servir
Las hojas de laurel son rígidas y fibrosas, y no se ablandan lo suficiente con la cocción como para resultar agradables al masticar. Además, su borde puede ser cortante y causar molestias en la boca, la garganta o el tracto digestivo. El laurel funciona como un aromatizante que infusiona el plato durante la cocción: aporta su aroma y después se retira. Nunca se sirve en el plato.
Lentejas españolas: el laurel imprescindible
Si hay un plato donde el laurel es absolutamente esencial, son las lentejas. En la cocina española, un buen plato de lentejas lleva una o dos hojas de laurel desde el primer minuto de cocción. El laurel aporta su aroma herbáceo y balsámico, que armoniza con la tierra de las lentejas, el pimentón, el chorizo y la morcilla. Unas lentejas sin laurel no son realmente lentejas — es un ingrediente que muchos cocineros consideran tan imprescindible como la sal.
Guisos, estofados y cocidos
El laurel es un pilar de los platos de cuchara españoles: el cocido madrileño, la fabada asturiana, el pote gallego, las judías del Barco de Ávila, el guiso de ternera, el rabo de toro, los callos a la madrileña. En todos estos platos, el laurel se añade al comienzo de la cocción junto con el sofrito base y se retira antes de servir. Su aroma profundo y complejo es el hilo conductor que unifica todos los sabores del guiso.
Caldos y fondos
El caldo de pollo, el caldo de carne, el fumet de pescado y los fondos de verduras llevan siempre laurel. Es uno de los aromáticos fundamentales de la cocina profesional: una hoja de laurel, unos granos de pimienta, una rama de tomillo y un tallo de perejil forman el núcleo aromático de prácticamente todos los caldos clásicos. En la cocina francesa, estos aromáticos se atan en un manojo llamado bouquet garni para facilitar su retirada al final de la cocción.
Bouquet garni
El bouquet garni es un atado de hierbas aromáticas que se sumerge en el líquido de cocción de guisos, caldos y salsas. La versión clásica francesa está compuesta por laurel, tomillo y perejil, atados con hilo de cocina o envueltos en una hoja de puerro. A veces se añade romero, apio o piel de naranja según la preparación. El bouquet garni es un ejemplo perfecto de la función del laurel: aromatizar durante la cocción y retirarse después.
Escabeches y marinadas
El laurel es un ingrediente clásico del escabeche español — esa preparación de vinagre, aceite de oliva y especias en la que se conservan pescados (bonito, caballa, perdiz, conejo) y verduras. El aroma balsámico del laurel combina a la perfección con la acidez del vinagre y la suavidad del aceite de oliva. Las hojas de laurel también se utilizan en marinadas para carnes de caza, en adobos y en la preparación de encurtidos caseros.
Salsas y bechamel
En la cocina clásica francesa e italiana, la hoja de laurel aromatiza la leche que se utiliza para preparar la salsa bechamel. El método tradicional consiste en calentar la leche con una hoja de laurel, unos clavos y media cebolla durante unos minutos antes de añadir la harina y la mantequilla. Este paso sencillo transforma una bechamel corriente en una salsa con una profundidad aromática notable.
Arroces y paellas
En muchas regiones de España, se añade una hoja de laurel al arroz durante la cocción: desde el arroz blanco sencillo hasta arroces más elaborados. En la paella valenciana tradicional, el laurel no es un ingrediente canónico, pero muchos cocineros lo incluyen en caldos caseros que después utilizan como base.
Combinaciones clásicas
El laurel tiene afinidades naturales con muchas hierbas y especias:
- Laurel + tomillo + perejil: el bouquet garni, base aromática de la cocina francesa y de muchos guisos españoles.
- Laurel + romero: combinación mediterránea para asados de cordero, pollo y cerdo. Para más sobre hierbas aromáticas mediterráneas, consulta nuestra guía de hierbas aromáticas.
- Laurel + pimentón + ajo: la base aromática de muchos guisos de legumbres españoles.
- Laurel + pimienta negra + clavo: trío clásico para caldos, escabeches y marinadas.
- Laurel + vinagre + aceite de oliva: la base del escabeche español y los encurtidos caseros.
- Laurel + legumbres: combinación universal en la cocina española y mediterránea.
Cómo conservar el laurel
El laurel es una de las pocas hierbas aromáticas que mejora con el secado. Las hojas frescas tienen un aroma más suave y un punto amargo que desaparece al secarse. Estos son los métodos de conservación:
- Hojas secas: almacenar en un recipiente hermético, en un lugar fresco, seco y oscuro. Las hojas secas conservan su aroma durante uno o dos años si se almacenan correctamente. Son la forma más habitual de usar el laurel en la cocina.
- Hojas frescas: si tienes un árbol de laurel, puedes usar las hojas frescas directamente. Las hojas frescas recién cortadas tienen un aroma más sutil y un sabor ligeramente amargo que se suaviza con la cocción. Se conservan en la nevera envueltas en papel húmedo durante una o dos semanas.
- Secado casero: cortar ramas de laurel y colgarlas boca abajo en un lugar seco, aireado y sin luz directa durante dos o tres semanas. También se pueden colocar las hojas entre dos hojas de papel de cocina y dejarlas secar en un lugar ventilado.
- Señal de frescor: frotar una hoja seca entre los dedos. Si despide un aroma intenso, herbáceo y balsámico, el laurel está fresco. Si apenas huele, es hora de reponerlo.
- Evitar: la humedad (provoca moho), la luz directa del sol y las fuentes de calor, que degradan los aceites esenciales.
Laurel fresco vs. laurel seco
La elección entre laurel fresco y seco depende de la preparación:
- Laurel seco: es la forma más habitual en la cocina. Tiene un aroma más concentrado e intenso que el fresco, y su sabor amargo se suaviza con el secado. Es ideal para guisos, caldos, sopas, escabeches y cualquier preparación de cocción larga.
- Laurel fresco: tiene un aroma más suave y herbal, con un punto amargo más pronunciado. Es excelente para infusiones digestivas (una o dos hojas en agua caliente durante diez minutos), para aromatizar aceites y para preparaciones donde se busca un toque más delicado.
Recomendación: si tienes acceso a un árbol de laurel, cortar unas ramas y secarlas en casa es la mejor manera de asegurarte laurel fresco y de calidad durante todo el año.
El laurel en la historia
El laurel tiene una historia extraordinaria que trasciende la gastronomía:
- Grecia antigua (siglo VIII a.C.): el laurel estaba consagrado a Apolo, dios de la luz, la música y la profecía. La Pitia, sacerdotisa del oráculo de Delfos, masticaba hojas de laurel antes de pronunciar sus profecías. Las coronas de laurel se entregaban a los vencedores de los Juegos Píticos.
- Roma: los generales romanos victoriosos entraban en Roma con una corona de laurel en la cabeza en las ceremonias de triunfo. La corona de laurel se convirtió en símbolo del poder imperial, y el título «Caesar» (del que deriva «César») se asociaba invariablemente con la corona de laurel.
- Edad Media: el laurel se utilizaba como planta medicinal en los monasterios europeos. Los monjes lo cultivaban en sus jardines de simples (plantas medicinales) y lo prescribían como digestivo, expectorante y antiséptico.
- Renacimiento: los poetas laureados — coronados con laurel — recibían este título como reconocimiento de su excelencia literaria, una tradición que pervive en el título de Poet Laureate del Reino Unido.
- Actualidad: el laurel sigue siendo una de las hierbas aromáticas más utilizadas en la cocina mundial, presente en prácticamente todas las cocinas domésticas y profesionales del Mediterráneo.
Variedades de laurel
Es importante distinguir el laurel culinario de otras plantas que reciben el nombre de «laurel» pero que son diferentes e incluso tóxicas:
- Laurel verdadero (Laurus nobilis): el laurel culinario, comestible y seguro. Es el único laurel que debe usarse en la cocina.
- Laurel cerezo (Prunus laurocerasus): planta ornamental común en setos y jardines. Sus hojas contienen glucósidos cianogénicos (precursores de cianuro) y son tóxicas. No debe confundirse nunca con el laurel culinario.
- Laurel de California (Umbellularia californica): tiene un aroma similar al del laurel verdadero pero mucho más intenso. Se puede usar como sustituto, pero en cantidades menores (un tercio de la cantidad de laurel verdadero).
- Laurel indio (Cinnamomum tamala): también llamado tej patta, se utiliza en la cocina india. Tiene un sabor diferente, con notas de canela y clavo, y no es intercambiable con el laurel europeo.
Precaución: al recoger laurel silvestre, asegurarse de identificar correctamente la especie. En caso de duda, comprar laurel seco de un proveedor de confianza.
Datos nutricionales
| Nutriente | Cantidad |
|---|---|
| Calorías | 5 kcal |
| Carbohidratos | 0,9 g |
| Fibra | 0,4 g |
| Proteínas | 0,1 g |
| Grasas | 0,1 g |
| Vitamina A | 20 µg (2% VD) |
| Hierro | 0,7 mg (4% VD) |
| Calcio | 13 mg (1% VD) |
Valores aproximados por cucharadita (3 g)
Preguntas frecuentes sobre laurel
¿Se pueden comer las hojas de laurel?
¿Cuántas hojas de laurel se ponen en un guiso?
¿Es mejor usar laurel fresco o seco?
¿Para qué sirve el laurel en la cocina?
¿El laurel tiene propiedades medicinales?
¿Cómo se conserva el laurel seco?
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Tomillo
El tomillo es el compañero inseparable del laurel en el bouquet garni y en guisos mediterráneos de cocción lenta.
Romero
Junto al laurel, el romero forma parte del trío aromático de la cocina mediterránea en asados, estofados y marinadas.
Perejil
El perejil completa el bouquet garni clásico junto al laurel y el tomillo, la base aromática de la cocina francesa.